PROTEGER LA IDEA QUE PRESENTO EN UN CONCURSO

En muchas ocasiones pensamos que la mejor forma de que nuestras ideas y proyectos cobren vida es presentándonos a un concurso.

Es cierto que los concursos son una buena opción para conseguir difusión, publicidad e incluso un premio monetario goloso para el caso de que seamos elegidos ganadores. Además, pueden ser una buena forma de captar inversores para nuestros futuros proyectos. No obstante, antes de presentar nuestra candidatura a uno de ellos es recomendable ser consciente de qué riesgos corremos.

En primer lugar, es esencial leer detenidamente las bases del concurso. Esto es de vital importancia pues puede que en las mismas se establezca que, si resultamos ganadores, los derechos de explotación de las obras que hemos presentado (por ejemplo, una escultura) se ceden a la organización del concurso de manera exclusiva. Esto, en caso de ser una cesión de derechos en exclusiva, implica que no podremos explotar la obra nosotros. Es más, puede que la única remuneración que recibamos por esa cesión sea el premio del concurso.

Otro riesgo que corremos es que, tras presentar nuestro proyecto a concurso, y aunque el mismo no haya sido seleccionado, alguien lo haya visto y decida apropiarse de él.

Así, tanto en uno como en otro caso, es recomendable solicitar el registro de nuestro proyecto, ya sea a través de patente, diseño o, en lo relativo a las obras que generan derechos de autor, solicitar su depósito para el reconocimiento de nuestros derechos sobre la obra que vamos a presentar. Todo ello en función de la pieza (o proyecto) que presentemos a concurso.

Siguiendo con las obras protegibles vía derechos de autor, gracias a este depósito tendremos una prueba de autoría (y divulgación) sobre el proyecto, de modo que, aunque terceros se apropien del mismo, podremos usar el certificado de registro en el que aparecemos como sus autores para actuar frente a ellos.

Respecto a los derechos de autor, éstos, a diferencia de otros derechos de Propiedad Industrial (como las patentes), no precisan de registro para existir, sino que su registro es meramente declarativo. Así, depositar nuestras obras antes de aplicar al concurso es importante porque nos otorga una prueba de autoría y creación en una determinada fecha.

Por todo lo anterior, antes de presentarnos a un concurso, hemos de ser conscientes de las consecuencias que ello implica, la pertinencia o no de nuestra candidatura al mismo y la protección adecuada de nuestros derechos. En PADIMA estaremos encantados de asesorarte sobre estas materias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *